3/24/2006

Problemas

Estimados, hace rato que no pueblico porque cuando lo hago figura con una fecha anterior el articulo, si alguien sabe que podria estar pasando y me ayuda, se lo agradecería.
Saludos.

Si Victor Jara y otros cuantos nos acompañaran..

No es solo hoy, en muchas ocaciones he pensado qué pasaría si hoy estuviese vivo Victor Jara. La ideas flotan y muchas de ellas vienen relacionadas el tema vedette del día en Chile, le EDUCACIÓN. Victor no era solo una guitarra aguerrida y directa, era también un hombre con modelo cultural para el país, que estoy seguro, no dejaba fuera la educación. ¿Cuanto nos habría ayudado a evitar el estado actual de la cultura y la educación en nuestro país?. Sin duda alguna, no sería o hubiera sido la solución única y absoluta para el caos que desde hace muchos años reina la educación en Chile. No es mi idea levantarlo como un mesías capaz de rehacer o enmendar la cadaga que tenemos, pero no tengo duda alguna que muchos como él nos hubrían ayudado a levantar un país más justo e igualitario. No hablo de un país rojo o utópico, si no más bien, de uno al que le procupa el futuro y lo que vendría más allá. ¿Hacia donde vamos con la educación que tenemos?, es impotante preguntarse ¿qué tipo de educación queremos y necesitamos?. Por mi parte y a grandes rasgos, creo que necesitamos una educación participativa, en la que todos lo agentes que confluyen o son parte de ella participen, estudiantes, profesores, el estado y la sociedad. Una educación que no sea excluyente, que nos exija y nos comprometa con la idea de ser más y mejores a futuro, aquella que nos permita ser un real aporte para nuestro país y para los que en él habitamos, una educación que nos permita hacer de nuestros hijos personas más abiertas a ideas nuevas, personas dispuestas a asumir la vida bajo la premisa que el saber no ocupa espacio y que sin duda alguna nos hace seres más completos y capaces. La forma de lograrlo... se la dejo a quines quieran formar parte, a ti, a mi, a ustedes, a Victor Jara con su legado, sin duda alguna, a todos.

El Hombre

El Hombre...

2/28/2006

América Originaria

Lápiz pasta y papel de mala calidad.

2/11/2006

Ladrones del tiempo...



Agradezco el tiempo que nos dimos
o que nos robamos del mismo tiempo. . .




para mirarnos a los ojos

1/18/2006

La violencia del Estado mediante las relaciones Capital-Trabajo.


Hoy hablar de violencia es sinónimo de estudios y expresiones humanas manifestadas de formas erradas, entre otras cosas, sin embargo, cuando se intenta hablar de las relaciones de violencia que ejerce el estado a través del Capital v/s Trabajo, es sinónimo de sordera, falta de palabras y en muchas ocasiones de pantalones.
Es difícil analizar este fenómeno que ha ido mutando severamente desde un estado “benefactor” (antiguamente), a un estado actual, capitalista, neoliberal y reducido a su más mínima expresión.
Son muchos los factores que influyen y a veces siento que cuando hablo de ello solo hago eco en mi cabeza esperando la respuesta de alguien que nunca llega.
Las relaciones de violencia que ha establecido el estado chileno sobre sus ciudadanos mediante el capital han sido brutales y a medida que pasa el tiempo, más se intensifica.
Hoy estamos desprotegidos ante un sistema económico opresor manejado por los empresarios (uno de ellos que se estaba postulando a la presidencia de este país cuyo pueblo tiene una memoria excesivamente frágil). Los sistemas de salud monopolizados por la isapres que te cobran hasta el último peso cuando lo descuentan del sueldo pero que a la hora de pagarte la licencia demoran más de uno o dos meses para reembolsarte ese tiempo de enfermedad.
Como ellas están las mismas empresas que hoy nos emplean. Ejercen una violencia a través de políticas antisindicales, mediante el sueldo miserable que pagan a los trabajadores y por supuesto, los despidos injustificados por “necesidades de la empresa”.
Las políticas laborales que desarrollan los empresarios en el parlamento junto con las permitidas por este estado endeble e incapaz, nos han llevado a vislumbrar un futuro negro cada día más asfixiante.
Hoy muchos trabajadores no pueden sostener sus casas debido a las deudas adquiridas mediante el falso manto del crédito, ese manto que cubre como un velo nuestras precariedades y que permite a sus usuarios (me incluyo), endeudarse hasta el último de los días de sus vidas para cuando no sean capaces de pagar lo adeudado, se le embargue hasta el peluche que será rematado más tarde en una liquidación.
El estado en conjunto con la derecha de este país, además de ayudar a las grandes transnacionales e inversores extranjeros a estrujarnos hasta el último segundo de nuestras vidas, ha hecho oídos sordos ante esta situación, ha permitido que ello suceda y nos han dejado desprotegidos ante un sistema que violenta a sus trabajadores como si fueran cualquier cosa menos personas.
Ello es mucho más grave aún, debido a que cuando un estado busca deshacerse de la posibilidad de controlar o regular de alguna manera a los empresarios, estos se toman las libertades y el derecho de regular las leyes y el sistema de acuerdo a su antojo.
Es increíble que todavía los chilenos comunes y corrientes no tengan dentro de sus prioridades ir al teatro al menos una vez al mes, al cine, a un museo, a tomarse un trago en un buen bar o invitar a su pareja a comer, menos hablar de salir con los niños cuando se trabaja de lunes a domingo y las horas libres las debes usar para limpiar la casa, llevarlos al colegio, hacer las tareas, etc.
Sí, estoy de acuerdo que muchos pueden y no lo hacen, pero comparativamente, los que no pueden hacer ninguna de las actividades recreativas antes mencionadas son muchos más.
Volviendo al problema de fondo que es la violencia establecida “legalmente” desde el estado hacia los trabajadores mediante el capital, solo piensen cuantas personas conocen que tengan problemas en el trabajo, cuenten también a los que saben que no llegarán con sus sueldos a fin de mes y los que tienen depresión o algún tipo de crisis nerviosa... personalmente me faltan dedos de las manos para contarlos.
Esta violencia puede tener varios enfoques y no soy yo precisamente quien deba dilucidarlos (admito que además me faltarían estudios para hacerlo), sin embargo, uno de los fines que vislumbro es el de tenernos como ganado trabajando en empresas que nos mantienen con sueldos miserables para seguir dentro de la cadena sistémica.
Ganas un sueldo que debes pagar a fin de mes, te endeudas y haces girar la economía. Estás en la rueda del sistema y si te quieres salir, allá tú, aquí a nadie le importa y a comer mierda se ha dicho.
Por otra parte, las luchas contra las grandes empresas por despidos injustificados, indemnizaciones no pagadas o bien por la violación de los derechos elementales son casi imposibles de llevar a buen puerto. Los juicios se extienden por años y los trabajadores involucrados en ellos no encuentran otro trabajo teniendo que abandonar la lucha para parar la olla en la casa o sencillamente porque no son capaces de pagar un abogado por ese tiempo.
No puedes acudir a un sindicato inexistente y menos a la entidad fiscalizadora que es en nuestro país la inspección del trabajo. Es irrisorio ver que los inspectores van a las empresas y rápidamente olvidan lo observado por unos cuantos pesos o bien por presiones desde los mandos superiores.
Entonces, ¿qué carajos podemos hacer ante tanta violencia?. Violencia que además viene de dos grupos enormes contra los que luchar hoy en día es casi imposible; el estado y los empresarios. Violencia que ya no se manifiesta en las matanzas llevadas a cabo por las fuerzas armadas de este país (ojo que no hablo solamente de la dictadura, más bien me refiero a los inicios de nuestras fuerzas armadas como tal, allá por principios del siglo pasado cuando en 5 años, 1903; 1905 y 1907 asesinaron a más de 10.000 obreros), si no que, de la violencia comunicacional y de la que es legislada en el parlamento de este país, donde supuestamente se hacen leyes para las personas que eligieron a esos payasos y no para los intereses empresariales.
Según mi visión el tema no va a variar, de hecho a un sistema de más violencia por parte del estado y el capital sobre los trabajadores es hacia donde viajamos hoy en este pequeño planeador llamado Chile.

(Análisis nacido de una conversación con el antropólogo social Alex Donato, cuyo tema de tesis para su magíster o doctorado, no recuerdo bien, es el aquí mencionado).
Cuadro de José Balmes, Mar adentro.

12/31/2005

Corsarios y piratas.

Ya se acaba el 2005 y los resultados no son muy productivos, de hecho, creo que fue un año marcado por una nueva lucha del bien contra el mal, en la que naturalmente y como se ha vuelto costumbre termina peleando el Super Mal contra el Mal finalizando con la victoria de alguno de los dos, la cual en las últimas décadas ha favorecido solamente al Super Mal.
Que enredo no!, bueno el tema es sencillo, Bush peleando con el mundo malo que intenta perjudicarlo a él y a su Dios, aplastándolo como una hormiga.
No importan las vidas humanas que se pierden en la guerra, claro está, esas vidas valen absolutamente las riquezas que podrán saquear del país dominado.
Es algo así como los nuevos corsarios, tan nuevos que ni siquiera son capaces de reconocer su calidad de atracadores y ladrones, tan nuevos que ya funciona al revés, los corsarios persiguen a los buenos y los meten presos sometiéndolos a torturas y vejámenes terribles.
Ha cambiado tanto la historia de corsarios y piratas del siglo XV a la fecha, que hoy el ladrón más famoso de la historia es presidente de la nación más poderosa del mundo.
Cuenta con el poderío militar y político (no olviden que desde hace mucho que los políticos se volvieron unos viles piratas), para saquear países con el beneplácito del resto del mundo, con la ONU mirando para el lado y la OTAN esperando las órdenes del títere del norte.
Ya no es suficiente atracar uno, dos o tres galeones cargados de riquezas llevadas de la explotada América al otro lado del Atlántico donde esperaban uno de los primeros y verdaderos piratas de la historia (el reino de Castilla), ahora cambiamos los galeones por aviones que son capaces de llevar en su vientre una cantidad de arsenal bélico que estoy seguro, no somos capaces de imaginarnos.
El saqueo se cambió de aquellos antiguos barcos y de nuestro virgen continente por cualquier parte del mundo que contenga riquezas, donde la Tierra pueda parir petróleo, allí estarán, donde existan diamantes, allí estarán y donde exista algún material (que no son pocos), para completar el diseño de sus armas, con las que saquearán a futuro nuevos países, allí irán, robarán, matarán y se largarán cuando ya no quede nada por robar, cuando ya el país y sus residentes mueran (los que no fueron asesinados en la guerra), de inanición y contaminación entre otros de los tantos males que conlleva una guerra en la que solo uno de los lados tiene el poder.
Pues bien, como verán me cuesta ser optimista, creo que el futuro nos depara nuevos saqueos y guerras en las que nos veremos envueltos (digo envueltos porque si tú crees que al no llegar la guerra a tu país estás exento de ella, estás errado), guerras en las que seguiremos viendo por algunos años más (nadie sabe cuantos) el rostro del imperio yanki dejando caer su bota sobre algún pueblo que cometa el grave error de contar con riquezas y no tenga el poderío bélico para resguardarlas.

12/17/2005

¡¡¡Chofer se dió a la fuga!!!

Anoche, cuando iba camino a la casa en el transfer que me lleva de la pega, en Balmaceda, al costado de la Estación Mapocho, un perro cruzó repentinamente la calle.
Yo iba al lado del conductor por lo que alcancé a ver al can y le avisé al chofer quien logró frenar. El perro pasó y al cruzar la tercera fila de la avenida fue embestido por un auto.
Por razones que no vienen al caso explicar aquí, el auto en el que me desplazaba no podía detenerse pero... ¿el auto que atropelló al perrito no tenía la obligación de pararse a una orilla y ver en que estado se encontraba el animal?, ¡¡¡¡ SOCORRERLO AL MENOS!!!!.
Ese pobre perro quedó en la misma calle donde ha estado todo el tiempo y el o la pelotuda se dió a la fuga.
Hoy lo he buscado con la mirada varias veces pero no lo he visto (en el lugar donde ocurrió), más tarde iré a verlo por el costado del Parque de los reyes, es posible que lo encuentre pero... no tengo un puto peso para llevarlo al veterinario y en nuestro país no existen centros de urgencia para animales (con cuea lo hay para personas).
¿Qué se debe hacer?. La verdad es que ando apenado por el pobre perro atropellado ayer y en alguna medida creo que ir a buscarlo me ayudará a no sentirme tan culpable por no haberlo podido ayudar anoche.
De todos modos insisto, la responsabilidad de la persona que lo arrolló es indiscutible y no por el hecho de ser un perro el o la tipa tienen el derecho a huir. Me pregunto que pasaría si el hijo de la gran puta atropella a una persona.

12/03/2005

El fin de año huele a compras...



He aquí una reproducción de algunos extractos de las cartas al viejito pascuero...

Carolina, 12 años: El Monte:
"Tengo tres hermanas y mi mamá no trabaja porque nos tiene que cuidar a nosotros. Mi papá trabaja en el campo y lo que gana nos alcanza para puro pagar la luz. ¿Me puedes regalar mercadería para poder pasarlo con mi familia?"

Gabriela, 11 años, X Región:
"Tengo un papá que nunca nos quiso. Mi mamá trabaja haciendo aseo para podernos educar. Ella es nuestro papá y mamá a la vez. Viejito Pascuero, nunca he recibido un regalo y ahora te pido una bicicleta para poder trasladarme al colegio ya que camino una hora todos los días porque no me queda cerca. Te desea una feliz pascua y un feliz año nuevo."

Camila, 8 años, San Bernardo:
"Ojalá que estés muy bien y hayas descansado. Quiero pedirte si puedes regalarme una bicicleta. ¡Pasé de curso! Tengo mi hermana que tú nunca te acuerdas de ella, pero si me regalas la bici, yo se la prestaré."

Tatiana, 7º Básico, Peñalolén:
"Nadie sabe que le escribí esta carta. Yo le quiero regalar un par de zapatillas a mi papá. El está sin trabajo por eso te las quería pedir a ti. Te deseo una feliz navidad."

Publicadas en el Publimetro hoy sábado 3/12/05. Si estás interesado en cumplir algún sueño de estos niños, escribe a cartas@publimetro.cl
Si de algo vale la pena la navidad, sería por estos peques.