¡Que católica está la cosa...!
Es imposible para cualquier mortal hacerse el desentendido ante los nuevos pero repetidos sucesos que azotan hoy a la Iglesia Católica en Brasil.
Miles de curas (aproximadamente el 10 % del total de ese episcopado), envueltos una vez más en actos de pedofilia que han llegado a un grado tal, que los mismos abusadores escriben diarios para sus predecesores o "compadres" de andanzas, algo así como un diario de vida que permitirá a los curas venideros hacerse de una experiencia notable antes de abusar de los pequeños angelitos callejeros.
Es aterrador ver como cada día que pasa, las personas que supuestamente están educadas para ayudar al prógimo y para prestar servicios sociales, no hacen más que prestarse servicios a sí mismos y a quienes comparten las mismas aberraciones o conveniencias según los casos (incluidos políticos, banqueros, economistas, etc.).
La Iglesia Católica todavía tiene la cara tan dura para condenar a los homosexuales por ser aberraciones de la naturaleza, cuando por la otra cara de la moneda se oculta a los pedófilos y violadores porque pertenecen al distinguido cuerpo de la eclesiástico.
No tengo claro hasta donde llegará esta vez el descubrimiento de los periodistas brasileños (que entiendo nada tiene que ver con la fé), lo que si sé es que cada día me convenzo más de la inexistencia de un Dios que proclama la hoguera para la mujer y los homosexuales, pero que protege a los violadores y pedófilos que forman parte de sus filas.
El gusano se metió bien adentro de una manzana que ya está absolutamente podrida y el mito de Eva no es más que otro de tantos.
Me imagino que fue como siempre; Adán se comió la manzana y le hechó la culpa a Eva quien sencillamente pagó los platos rotos.
Miles de curas (aproximadamente el 10 % del total de ese episcopado), envueltos una vez más en actos de pedofilia que han llegado a un grado tal, que los mismos abusadores escriben diarios para sus predecesores o "compadres" de andanzas, algo así como un diario de vida que permitirá a los curas venideros hacerse de una experiencia notable antes de abusar de los pequeños angelitos callejeros.
Es aterrador ver como cada día que pasa, las personas que supuestamente están educadas para ayudar al prógimo y para prestar servicios sociales, no hacen más que prestarse servicios a sí mismos y a quienes comparten las mismas aberraciones o conveniencias según los casos (incluidos políticos, banqueros, economistas, etc.).
La Iglesia Católica todavía tiene la cara tan dura para condenar a los homosexuales por ser aberraciones de la naturaleza, cuando por la otra cara de la moneda se oculta a los pedófilos y violadores porque pertenecen al distinguido cuerpo de la eclesiástico.
No tengo claro hasta donde llegará esta vez el descubrimiento de los periodistas brasileños (que entiendo nada tiene que ver con la fé), lo que si sé es que cada día me convenzo más de la inexistencia de un Dios que proclama la hoguera para la mujer y los homosexuales, pero que protege a los violadores y pedófilos que forman parte de sus filas.
El gusano se metió bien adentro de una manzana que ya está absolutamente podrida y el mito de Eva no es más que otro de tantos.
Me imagino que fue como siempre; Adán se comió la manzana y le hechó la culpa a Eva quien sencillamente pagó los platos rotos.





